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Tareas agrícolas, la siega

Faena Segando2La siega era el modo de recolectar los cereales, tales como el trigo, la cebada o la avena; que nosotros llamamos avenate, para diferenciarla de la avena silvestre.

También las habas se segaban, en cambio las lentejas, los garbanzos y los yeros, se arrancaban.

En la época a la que me refiero, no existían aun las maquinas segadoras, bueno… ni segadoras ni trilladoras, ni ninguna otra que ayudara en las tareas de recolección; solo la mano del hombre y las bestias de las que se servía; mulos, caballos o asnos.

A finales de mayo, ya estaban las habas para segar, eran las primeras con las que empezaba la tarea de la recolección.

Cult-de-cebadaCampo de cebada

Después venían las cebadas, el avenate y los garbanzos, y también las lentejas y los yeros o beza. Por último el trigo.

 

Cuando la cebada estaba aun verde, pero con las espigas bien granadas, solíamos comer sus granos, que había que pelar, y que por cierto nos dábamos buena maña en hacerlo.

Igual pasaba con los garbanzos verdes, también dábamos buena cuenta de ellos cundo podíamos.

 campo_garbanzos

 Campo de garbanzos, en su punto para ser cosechados.

 

 

Arrancar los garbanzos era una tarea bastante desagradable, sobre todo si ya estaban completamente secos, el tallo se volvía quebradizo, áspero, y se solía astillar al romperse hiriendo los dedos. Además el salitre que desprendían era pegajoso y ponía la ropa y los brazos de un tacto desagradable.

Para atar los manojos o gavillas, no se usaban cuerdas, para este menester, se cortaban juncos de los arroyos, que servían perfectamente para este cometido.

PU Juncus_effusus_2Juncos había en abundancia, pero también eran muchos los que se empleaban, y a veces cuando ibas a buscarlos te encontrabas que ya se te había adelantado otro vecino.

De todas formas, era cuestión de alejarse un poco más para conseguirlos, ya que como he dicho había en abundancia

 

La cebada y el trigo se segaban con la hoz, y se amarraban las gavillas con amarros que se hacían del mismo cereal; para las cebadas bastaba con tomar de las matas mas verdes, sin ningún otro tratamiento, pero para los trigos se solían cortar manojos del más alto y se ponían a remojar apilados y cubiertos con gavillas para que no se orearan rápidamente; los tallos húmedos del trigo eran un material flexible y lo suficiente fuerte para atar gavillas.

No era necesario hacer nudos, pero la seguridad con quedaban amarradas era total, solo unos giros y apretones de las manos hacían una especie de bucle que sujetaba el atado como el más fuerte nudo.

Faena Seg Gazpacho

Un alto para reponer fuerzas, el gazpacho esta servido.

Para segar había que ir provisto de los “deiles”. Estos se hacían de cuero, eran una especie de vainas para los dedos de la mano izquierda, incluido el dedo gordo, que por la parte de la palma eran redondeados y por la parte de los nudillos terminaban en una especie de cresta, por la que iban cosidos. Los cinco dediles iban unidos por un cordón también de cuero, a la muñeca por una correílla a forma de pulsera. Estos dediles cumplían dos funciones, primera y muy importante; evitar que te cortaras con la hoz, o te hirieran las espinas de alguna de las plantas parasitas que crecían junto con el cereal. Y segunda, que podías abarcar manojos más grandes.

Mis hermanos, Eduardo y Antonio, y yo mismo hemos segado bastante, y debo reconocer que los dos me aventajaban en esta labor.

Faena Segando3No es aconsejable ir con el cuerpo descubierto como se ve en la fotografía, cubrir el cuerpo es importante y llevar sombrero casi una obligación.

Esta foto es un ejemplo de lo que no debe hacerse, quitarse la camisa es una insensatez.

Se nota que es un “posado”, pues aunque hay muchos segadores, no se ve por ningún sitio la mies segada, y además todos tienen el mismo movimiento y grado de inclinación, ninguno lleva nada cortado en la mano.

 

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