Se metió a sombrerero, y los niños nacian sin cabeza

Habas para todos

habasEl sol parecía que ahora no tenía prisa.

La tarde era fresca pero apacible, el pueblo se veía cada vez más cerca, nadie ni nada parecía tener prisa; de nuestro ensimismamiento y preocupación, vino a sacarnos la voz de un campesino que estaba recogiendo habas en una parcela lindera con el camino, nos invitaba con insistencia a que nos detuviéramos unos instantes y recogiéramos un puñado de habas que estaban en su punto y se criaban lozanas y apetitosas; las habas se veían en plena granazón, el aire esparcía su aroma, invitando a degustarlas frescas, recién cogidas.

Miramos al sol, vimos el pueblo demasiado cercano, y pensamos que detenernos unos minutos nos vendría de perilla, y de camino unas habas tiernas para que los niños acompañaran el pan con aceite, sería como bendición del cielo.

Saltamos la linde que no era muy alta, llegamos cerca de una pedricilla, donde dejamos los capotes; mientras el dueño nos insistía en que tomáramos las que quisiéramos y que el ya estaba terminando; por cierto que ya había cogido un gran montón y sentado en el suelo, iba abriendo las vainas y sacando las habas que introducía en una talega.  Viendo que la idea era estupenda, decidimos hacer lo mismo; así con menos volumen podíamos llevar más suministro. Cogimos dos buenas brazadas, y después mientras uno abríamos las vainas el otro seguía recogiendo habas.

Con el ajetreo, la premura y las matas de habas que eran muy altas, habíamos perdido de vista al dueño; este, desde el camino, nos gritaba algo mientras se alejaba bastante de prisa, con su talega de habas a la espalda.

_Con Dios señores, no se entretengan ustedes demasiado, que a estas horas suele venir don Manuel a dar una vuelta por el jabar, y tiene bastante mala leche y usa escopeta del doce.

El señor Rogelio Bienvenido Acuento, nos miraba como algo azorado, quizás con la ayuda del vinillo traidor, había conseguido finalizar su relato, pero ahora algo cortado nos decía:

_Calcúlese usted el compromiso, una metedura de pata que nos podía haber costado el destino, sin comerlo ni beberlo, es un decir.

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Acerca de salineroviejo73

Acerca de mi: Me gusta mucho el coleccionismo, la Historia y las historias; la Ciencia en general y la biologia en particular. No se sie esto es como tirar una botella al mar con un mensaje; nunca podre saber si alguien la encuentra; sobre todo si lo hace despues de que yo ya esté formando parte de la historia.

Publicado el 26 junio, 2015 en Historias, Humanidades. Añade a favoritos el enlace permanente. Deja un comentario.

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